domingo, 2 de diciembre de 2012

Rima IV

No digáis que agotado su tesoro,
    De asuntos falta, enmudeció la lira:
Podrá no haber poetas; pero siempre
             Habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
             Palpiten encendidas;
Mientras el sol las desgarradas nubes
             De fuego y oro vista;

Mientras el aire en su regazo lleve
             Perfumes y armonías,
Mientras haya en el mundo primavera,
             ¡Habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
             Las fuentes de la vida,
Y en el mar o en el cielo haya un abismo
             Que al cálculo resista;

Mientras la humanidad siempre avanzando
             No sepa a dó camina;
Mientras haya un misterio para el hombre,
             ¡Habrá poesía!

Mientras sintamos que se alegra el alma
             Sin que los labios rían;
Mientras se llora sin que el llanto acuda
             A nublar la pupila;

Mientras el corazón y la cabeza
             Batallando prosigan;
Mientras haya esperanzas y recuerdos,
             ¡Habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
             Los ojos que los miran;
Mientras responda el labio suspirando
             Al labio que suspira;

Mientras sentirse puedan en un beso
             Dos almas confundidas;
Mientras exista una mujer hermosa,
             ¡Habrá poesía!

Gustavo Adolfo Bécquer

Tiempo sin reloj

Uno dos, uno dos...
susurra el tacón
y el reloj ha callado.

Quién es tu verso,
quién es.

Un abrazo ahora,
tal vez cesó ya, no lo sé.

¡Qué deprisa se marcha
el amor dejando escarcha!

Se ha dormido ya la esfera
y la calle continúa,
sin fin, sin conjeturas
y tus pasos temerarios
son sin ruido de tacón.

¿Dónde estás escondido
esfera de ensueño?

Todos te buscan
tomando forma de
cualquier gesto decidido.

Inseguro en la noche,
eres carne de reloj.
Recorriste cuatro avenidas,
la quinta se te escapó
a un balcón alejado
de la espiral del dolor.

Te miran ojos felices
sin pilas yace el reloj
y el cuco canta dulce
"i'm not shy anymore"

Ven a este cobijo cansado,
ven a mi nido de amor.

¿Me estarás buscando en la noche
callado desde algún balcón?

Niño y llanto.

Un niño jugaba en el agua
su padre le dijo no sigas
el niño jugó de nuevo
y en un salto cayó al suelo
el padre le dijo enfadado
ves te lo estaba diciendo
a llorar comienza el niño
vaya golpe que te has dado
lágrimas caen de sus ojitos
no llores, niño insensato
acarició el padre a su hijo
no llores, no llores tanto
se volvió el manantial sereno,
las lagrimas suspiros bajos.
Jugaba el niño en la arena,
reía fuerte, muy alto
muy bien le dijo su padre
desde allí te estaré mirando
no volvió a saltar tan fuerte
el niño sobre más charcos
siguió llorando, imposible,
ante un impulso tan claro.
Muchos otros le dijeron
no llores, siempre te ha amado,
no llores, nada ha pasado,
vive la vida cantando
no llores y ríe alto.
Cuando su corazón le impulsaba
a un manantial sin canto
él le gritaba QUIETO
y reía un buen rato.

No se dio cuenta aquel padre,
ni el amigo, ni el muchacho,
que si un corazón te habla
callarle es algo malo.
Que cante siempre que quiera
pero respetar siempre el llanto.
                                                      A un ser humano en la huerta

Lanza tus lágrimas al aire
pobre hombre de la tierra
te abandonaron los otros,
egoísmo es tu pobreza.

Ven a estos brazos amigos,
tenlos, que hoy también lloran.

Te veo, buen compañero,
en tus ojos brilla el cielo,
tu piel desprende calor
del sufrimiento pasado,
años de castigo, hastío.
Sensato, amigo, has sido.

Sensato al no reprocharles,
por no mirar desde arriba,
que de frente a frente tienes
la dulzura de un humano
y no es fácil conseguirla
cuando pocos quedan sanos.

Abre los ojos, amigo,
la vida te está esperando.

Profeta callejero

El hombre extendió sus alas,
invisibles para aquellos
que no veían, miraban.

Y quedé tan sorprendida
de aquel ser que allí me hablaba,
escondiendo en feo cuerpo
un corazón que gritaba.

Pensé "qué suerte ha tenido,
su guerra ya está ganada"
mas vi como se encogían
sus suaves palomas blancas...
...y le vi llorar sin verlo
¡pobre batalla ganada!

Calle calada

La calle está mojada,
decenas de rótulos
pasean sintiendo la tregua
del frío en los rojos pómulos.

La calle está mojada
y sus corazones también,
de tantas lágrimas vertidas
dentro de su propio ser.

Por no parecer extraños
no quisieron que Alegría
pudiera verlos, tal vez
otro corazón solitario
buscando desaparecer
ante los ojos de tantos
para no desvanecer.

Por no expulsarlas hacia fuera
van perdiendo la batalla,
esta es contra la lluvia,
contra el adiós de la amada...

...pero la más verdadera
es contra su propia espada.

Y después: "pase".

Sillas respirando muerte,
enfermedad,
cargadas de hastío 
como si, tristes, estuvieran 
descansando por primera vez 
en muchos años.

Las paredes sonrientes,
vestidas de fiesta esconden
un corazón roto,
lágrimas blancas de desconsuelo,
muerte en lo más profundo
de sus entrañas de yeso.

Pero hoy sonríen,
más verdaderas que nunca,
porque las sillas descansan
y alguien las mira después
de décadas sin ser miradas.

Y el murmullo constante
del silencio susurra...
"gracias".

Un sabio feliz de vida
saludó, sonriente,
solo por descubrir
que las paredes, aun disfrazadas,
son, esta tarde, diferentes.